Diego Merlo, titular de Gimnasio Kalos y el duro momento de la actividad por las restricciones de la pandemia

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Así lo indicaron desde la Cámara de Gimnasios de la ciudad. «No buscamos abrir las puertas de los comercios porque puede llegar a ser contraproducente para la sociedad. Queremos medidas de ayuda urgente por parte del Estado», sostuvieron.

En la ciudad de Santa Fe, fueron algunos gimnasios los primeros en cerrar las puertas tras conocerse la noticia del decreto de pandemia por el Covid-19, incluso antes de que se dictase la cuarentena en el país. En la actualidad, existen 200 gimnasios en la ciudad que emplean, de forma directa o indirecta, a más de 3.000 personas. El cierre total de dicho sector, pone en jaque a una economía que en el mes de abril vio reducida su facturación entre un 80 y un 90 por ciento.

Desde la Cámara de Gimnasios de Santa Fe, alertaron sobre la situación y pidieron «urgentes» medidas para el rubro, habida cuenta de la escasez de información respecto a la finalización del aislamiento obligatorio y la normalización de la actividad económica y social.

La gran mayoría de los gimnasios de la ciudad tiene prácticamente un 90 por ciento de costos fijos, entre sueldos, alquileres (en gran mayoría muy elevados por las dimensiones de los comercios), impuestos y servicios. «La situación, a cada semana que transcurre de la cuarentena, se va volviendo más complicada en términos de subsistencia económica», subrayó Ernesto Capózzolo, integrante de la Cámara de Gimnasios de Santa Fe.

Si bien hoy se observa con gran naturalidad en diversas redes sociales, un rotundo cambio en la práctica de la actividad física producto de la cuarentena y el aislamiento obligatorio, muchos gimnasios están usando plataformas online para dar clases virtuales o enviar rutinas personalizadas para que cada alumno lleve adelante en su hogar con elementos que tenga al alcance de su mano. «Dependiendo de los clientes de cada local, hoy oscila entre el 10 y 20 por ciento de los usuarios habituales los que realizan está metodología de trabajo», describió Capózzolo y continuó agregando: «Por ende, la facturación de los gimnasios en Santa Fe cayó entre un 80 y un 90 por ciento. La situación es insostenible».

«Sabemos, a raíz de la actividad que realizamos, que estamos entre los últimos rubros en normalizar nuestra situación una vez que se termine la cuarentena, que no se sabe cuándo será. Esto por considerarnos dentro del sector de entretenimiento y por la aglomeración de gente, pero nosotros en realidad nos consideramos efectores de salud. La idea es concientizar a la sociedad y a las autoridades, que más allá de la situación económica, hoy vemos mucha gente afectada por el cierre de los gimnasios debido a las recomendaciones médicas de realizar actividad física», sentenció el integrante de la Cámara de Gimnasios de Santa Fe.

En conjunto. Este proyecto llegó al recinto después de un trabajo entre los ediles y la Cámara de Gimnasios.
En conjunto. Este proyecto llegó al recinto después de un trabajo entre los ediles y la Cámara de Gimnasios.